lunes, 25 de abril de 2011
Te dejo que me eches, pero sólo de menos
Puedes sentarte aquí conmigo si quieres, estoy observando y no encuentro a nadie como nosotros...¿Es raro verdad? Millones de personas cruzan entre sí sus vidas cada minuto y tu y yo estamos sentados viendo el enorme espectáculo de sensaciones ajenas, ese hombre discute con su pareja por teléfono, mientras que aquella señora solo sabe reírse por algo que quizás esté recordando, esa niña sigue dando vueltas desesperada a aquel edificio, quizás esté buscándole...Mientras todo esto sucede tu agachas la cabeza quién sabe, a lo mejor has recordado alguna situación no tan ajena ya. No importa, no me importa. Tus ojos marrones me miran y por un momento me siento insegura ante ti, arrugas las cejas sin dejar de mirarme y me dices que si nosotros llegaremos algún día a ser como los demás, mi respuesta la sabes sin que te responda, la sabes porque cuando me la has dicho has sentido lo mismo que yo y te aseguro que es la mejor respuesta que nadie jamás te ha podido dar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario