martes, 30 de noviembre de 2010
Quince
Antes de meterse en la cama coge el móvil para cargarlo. No tiene ningún mensaje. Ningún sobrecito parpadeante. Ninguna novedad. Uf. Escribe a toda velocidad ''¿Estás ahí?''. Y se lo manda a Gio. Espera un minuto. Dos. Al final se encoje de hombros. Da igual, se habrá dormido ya. Después Erica sonríe. Quizá esté soñando conmigo. Y con esa última idea en la cabeza, llena de confianza, se desliza bajo las sábanas y se adormece feliz. No piensa que cuando has dejado de querer a una persona no debes mantenerla ligada a ti por el mero hecho de que te da seguridad y te hace sentir importante. El coste de la independencia es la libertad y ésta solo puede ser total cuando uno es honesto consigo mismo y con las personas que ha amado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario